El pasado sábado 29 de agosto, los alumnos del Colegio Argentino Danés protagonizaron una jornada especial: trasladaron al Parque Miguel Lillo más de 40 árboles frutales que habían cultivado y cuidado durante tres años en el taller de huerta y forestación.
La actividad reunió a estudiantes, familias, docentes, Guardaparques e integrantes de la Mesa de Consenso para la Gestión del Parque, en un encuentro que fue mucho más que plantar árboles: fue sembrar futuro, comunidad y esperanza.


Membrillos, almendros, nogales, higueras, ciruelos y paltas ya forman parte de este proyecto que busca transformar una antigua cava —antes basural y afectada por un incendio en 2024— en un espacio de paseo, recreación y producción de frutos.
El sueño tiene nombre propio: “Jardín de los Frutales”, símbolo de educación, paciencia y compromiso colectivo.





Sumate a cuidar y acompañar este nuevo espacio. Cada gesto cuenta para que el Jardín de los Frutales crezca y se convierta en un lugar de encuentro para toda la comunidad.